martes, 8 de abril de 2008

BRYAN ADAMS TAMBIEN PROTESTA CONTRA LA GUERRA EN IRAK

30 años de carrera, 11 discos originales y más de 65 millones de copias vendidas. Bryan Adams es uno de los músicos más grandes, con un nuevo álbum al caer. Poco antes de presentarlo en Barcelona, comentó con [ox]ígeno algunos aspectos de su nuevo trabajo

Que nadie diga que no lo intentó. Pero le salió el roquero de pura cepa que lleva dentro. Para su nuevo trabajo, Bryan Adams se planteó un sonido más íntimo, desnudo, acústico, en definitiva. Y, de hecho, “11 empezó siendo un álbum completamente acústico”, nos comenta, “pero en medio del proceso decidí grabar las canciones con mi banda y hacer rock. Y no estoy arrepentido. Parece que no podía resistirme a esa tentación, imagino que lo llevo en la sangre”. La producción del álbum “está inspirada por algunos discos de Pete Townshend, de The Who, que convirtió la guitarra acústica en roquera como nadie ha sabido hacer”.

En 11, a la venta este 18 de marzo, se palpa esta intención primigenia, al ser la guitarra acústica la que recorre los 11 temas del 11º trabajo de estudio que está presentando en 11 ciudades de 11 países. “Espero que el número 11 me traiga suerte, porque es el que me guía ahora mismo.” Cree que en él hay algo mágico, algo relacionado con el equilibrio y la serenidad del momento que está viviendo, y le está funcionando, ya que su gira de presentación está siendo un éxito. En Barcelona, los afortunados que pudimos verle, disfrutamos de un artista en plena madurez, pero también en una forma envidiable, con su potente voz rasgada como emblema, y su inseparable guitarra como única compañera. “Con esta gira, pretendo dar a conocer el espíritu original de las canciones, que empiezan sólo con voz guitarra” dijo a los asistentes. Vibrante, intenso, Bryan Adams es uno de los roqueros más solventes y entregados sobre el escenario, con una capacidad única para conectar con el público. Y parece que estamos de suerte porque, tal y como anunció al despedirse, “nos volveremos a ver pronto, probablemente en diciembre”.

Aunque los méritos de este canadiense no están únicamente sobre el escenario. “Cuando leo que he vendido más de 65 millones de discos pienso que le ha pasado a otra persona, no puedo creer que me haya pasado algo así. No suelo pensar mucho en el pasado, prefiero pensar hacia adelante”, confiesa. Y su presente es un disco “con el que me siento muy satisfecho, que me hace sentir realmente bien y que estoy deseando que la gente conozca”, que desprende un gran optimismo (él se describe como un gran optimista) y que nos devuelve al letrista que, a través de sus historias de amor, sus baladas y sus enérgicos himnos, se ha ganado a medio mundo. “No es que me levante y me apetezca ponerme a escribir canciones, simplemente es algo que no puedo evitar. El grifo está abierto, y no deja de fluir la creatividad”. El mensaje de este álbum queda patente en todos los temas: “no rendirse nunca”.

Tras 15 años por separado, Bryan ha vuelto a contar con Jim Vallance, su inseparable partenaire al principio de su carrera, para componer. Y es que cuando dos roqueros que se conocen desde hace más de 30 años se unen bajo un mismo techo para trabajar, el resultado no puede ser más que explosivo.

La fotografía, su otra pasión
Lo que mucha gente no sabe es que Adams es un excelente fotógrafo que ha trabajado para importantes marcas como Guess, y ha publicado varios libros con fines benéficos. “No puedo escoger entre fotografía y música, las dos son igual de importantes para mí.” Colabora en varias revistas de forma habitual y viene realizando exposiciones desde el año 1999. Todos los beneficios que obtiene van destinados a su fundación, que “lucha por muchas cosas, especialmente las relacionadas con la gente y la juventud”, a parte de los libros de fotografías de mujeres canadienses (Made in Canada, con Celine Dion, Joni Mitchell o Alanis Morrissette) y británicas (Haven) para recaudar fondos para la investigación del cáncer de mama.

Un gran activista social
Y es que, desde que empezara a obtener un reconocimiento público en los 80, ha aprovechado el púlpito de la notoriedad internacional para luchar por un mundo mejor. “No sólo los artistas deberían involucrarse con lo que pasa en el mundo, sino que todo el mundo debería. Nadie escucha una voz en silencio. ¡Grita bien alto si quieres ayudar a cambiar el mundo!” Ha participado en conciertos solidarios en favor de la lucha por el medio ambiente, y es un activista en pro de los derechos de los animales, hasta el punto de que el año pasado emprendió una campaña para que la cadena de comida Kentucky Fried Chicken usara métodos más humanos para sacrificar a los pollos. Además, ha sido uno de los artistas que se han manifestado en contra de la guerra de Irak. “Dime alguien que no se haya preocupado por la guerra. Me siento muy mal por la gente iraquí que sólo quiere seguir adelante con su vida, y de repente todo explota alrededor suyo. ¿Te lo puedes imaginar? Es algo realmente despreciable” .

Pasan los años, y Bryan Adams sigue poniendo la banda sonora de muchas vidas. “Si mi música sigue siendo popular, me gustaría ser como los Rolling Stones.”

Bryan Adams
Tu libro favorito: Les Miserables
Tu película favorita: La escafandra y la mariposa
Una canción que te hubiera gustado escribir: Across the Universe, de John Lennon El último disco que has comprado: Un cd mexicano de mariachi
Todo iría mejor sin... El jetlag
Nunca sales de casa sin... Mi sentido del humor
Tu web favorita www.bryanadams. com
Tu manera de oxigenarte Estar al lado de la persona que quiero

BRYAN ADAMS
11
Aunque queda de manifiesto su intención de hacer un disco acústico por el fondo de cada tema, el roquero canadiense vuelve a colgarse la guitarra para ofrecernos una mezcla de descargas eléctricas y dulces baladas, demostrando que los años de silencio no le han servido más que para madurar y ofrecer lo mejor de sí mismo.

Texto: Maribel Martínez

Fuente: http://www.cluboxigeno.com/noticia_text.php?id=3517